“Los diez mandamientos laicos” que propone IU seguro que levantarán las críticas de la Iglesia, muy activa políticamente en los últimos meses, en los que ha salido a la calle en manifestaciones, ha atacado al Gobierno y las leyes aprobadas en esta legislatura e incluso ha emitido un documento en el que pedía que no se vote de nuevo al actual Ejecutivo en las elecciones generales de marzo.
Acuerdos con la Santa Sede
El partido liderado por Gaspar Llamazares ha hecho sin embargo una recopilación de propuestas para conseguir una sociedad verdaderamente aconfesional, tal y como se prevé en la constitución.
El primer punto de su decálogo consistiría en la
“denuncia y revisión de los acuerdos con la Santa Sede”.
Sacar la religión de la escuela
IU propone también sacar “la religión de la escuela”, ya que a su juicio “las aulas deben ser para la educación y las iglesias y las mezquitas para las creencias”.
En el mismo sentido piden que se revisen las políticas de los “conciertos educativos” y que se termine la “selección clasista del alumnado” de sus centros.
Autofinanciación
La “autofinanciación de la Iglesia” y la “revisión de los privilegios económicos fiscales”, son otras de las medidas que IU considera fundamentales.
Junto a ello exigen que se abran registros de apostasía y que se regule convenientemente este derecho.
Nuevas leyes
En materia de leyes, piden en su decálogo que se cree una específica sobre Creencias que derogue la actual Ley de Libertad Religiosa; así como otra ley del derecho a la interrupción voluntaria del embarazo (la llamada Ley de Plazos). También piden una nueva ley de cuidados paliativos y “muerte digna”.
Memoria Histórica
Por otra parte, exigen un “desarrollo de la Ley de Memoria Histórica” para que se proceda a la “retirada de toda la simbología franquista de las iglesias”, con una mención especial al Valle de los Caídos.
La verdad es que estoy de acuerdo con dichas propuestas y además dado el cariz que está tomando la Iglesia, que empiecen a ejercer su autonomia con total libertad abandonando los privilegios que han tenido hasta ahora.